Indicios y detección del acoso laboral (mobbing): una guía para abogados. La detección y confirmación de un caso de mobbing requiere que los abogados laborales presten atención a indicios clave y analicen la comunicación de las partes.
Basándose en el trabajo de Laura Aramburu, Marina Parés Soliva propone que un observador atento puede detectar el mobbing prestando atención a seis preguntas clave:
• ¿Ha cambiado radicalmente el comportamiento de algún empleado (se muestraretraído, apático o irritable)?
• ¿Alguien que antes no faltaba al trabajo ahora tiene bajas frecuentes y prolongadas?
• ¿Ha disminuido drásticamente el rendimiento de alguien que era productivo?
• ¿Se han recibido quejas reiteradas de un empleado sobre el comportamiento de sus superiores o compañeros?
• ¿Un empleado se encuentra marginado (excluido, ignorado o humillado)?
• ¿Se han percibido comportamientos incorrectos o fuera de tono (gritos, riñas, humillaciones) que se repiten de forma sistemática?
La trampa del lenguaje manipulador y el "falso mobbing"
Más allá de los indicios, la confirmación de un caso real de acoso se basa en el análisis de la comunicación paradójica y la identificación de nueve indicadores fiables, según Marina Parés
Soliva, que revelan la existencia de un grupo acosador:
1. Las justificaciones para el trato negativo a la víctima son frívolas o absurdas.
2. Los miembros del grupo acosador ven a la víctima como totalmente mala y al acosador como totalmente bueno.
3. Las acciones que comete el acosador son vistas como razonables, mientras que si la víctima las realiza son consideradas malvadas.
4. Se rechaza a la víctima alegando que "ha hecho sufrir mucho al otro".
5. Los acosadores muestran amnesia parcial sobre los buenos momentos compartidos con la víctima.
6. El instigador y sus colaboradores sienten poca o ninguna culpa por sus acciones.
7. El instigador o acosador principal se niega a ver o hablar con la víctima sin una razón válida.
8. Los acosadores tienen una actitud violenta, agresiva o despectiva sin provocación aparente.
9. El acosador rechaza ciegamente, con desprecio e invalidación, todo lo que proviene de la víctima.
La identificación del instigador o acosador principal es fundamental para una intervención exitosa. Marina Parés Soliva destaca que el instigador es un experto en la manipulación a través de la mentira y el engaño, utilizando la comunicación paradójica, un concepto basado en la teoría de la comunicación humana de Watzlawick, Beavin Bavelas y Jackson.
Las claves para detectar el discurso de un manipulador incluyen el uso de "palabras talismán", el empleo del "falso dilema", y planteamientos estratégicos con falacias, insinuaciones y silencios. Procedimientos como la maledicencia, no atacar de frente y justificar la agresión con "buena intención" son comunes en su lenguaje.
La incongruencia y la contradicción son pilares del lenguaje manipulador. Esta comprensión es especialmente crucial al abordar el "falso mobbing", donde un acosador encubierto se hace
pasar por víctima. Según Marina Parés Soliva, para desenmascarar a este tipo de acosador, los abogados laborales deben analizar la manipulación del lenguaje. Es vital examinar meticulosamente las comunicaciones, prestando atención no solo a lo que se dice, sino también a cómo se dice y qué se omite, para poder distinguir a la verdadera víctima del manipulador.