El acoso psicológico en el trabajo, o mobbing, es un problema crucial en el entorno laboral actual. Tiene profundas consecuencias para la salud de las víctimas, el clima de trabajo y la eficacia de las organizaciones.
Este fenómeno fue conceptualizado por Heinz Leymann como "psicoterror en el trabajo" y, como detalla Marina Parés Soliva, su abordaje requiere una "perspectiva sistémica". Para los abogados laborales, comprender este fenómeno es esencial, ya que les permite prevenir, detectar y actuar frente a estas situaciones.
Una barrera significativa para la detección del mobbing son los ocho mitos arraigados en la cultura empresarial que, según la citada Pares Soliva, benefician a los acosadores y dificultan la defensa de las víctimas. Para los profesionales del derecho, desmantelar estas creencias erróneas es fundamental para brindar una asesoría efectiva.
Mitos y realidades del mobbing
- Mito 1: La víctima lo provocó. Realidad: El acoso nunca es provocado por la víctima. Se trata de un "error de atribución", un mecanismo de defensa inconsciente del acosador.
- Mito 2: No es un problema grave. Realidad: El mobbing tiene consecuencias severas, tanto físicas como emocionales y sociales para las víctimas, y afecta el rendimiento de la organización. Es un riesgo psicosocial reconocido.
- Mito 3: Las personas que hostigan son enfermos mentales. Realidad: Los acosadores no siempre tienen patologías psicológicas. Son conscientes y responsables de sus actos, que ocultan y justifican ejerciendo relaciones de poder abusivas. Ven a las víctimas como objetos.
- Mito 4: El hostigamiento solo afecta a algunas personas. o Realidad: Cualquier persona puede ser víctima, sin importar su edad, apariencia, puesto o nivel educativo. El origen del problema está en el acosador, no en un "perfil" de víctima.
- Mito 5: El hostigamiento complace a las víctimas. Realidad: Las víctimas siempre experimentan sentimientos de desagrado y violencia. No son cómplices, sino víctimas de dinámicas de poder, envidia y violencia.
- Mito 6: El hostigador no puede, por naturaleza, controlar su agresividad. Realidad: El acosador elige cuándo y con quién ser agresivo. El acoso es un comportamiento aprendido y susceptible de cambio.
- Mito 7: Si quisieran, las víctimas pueden detener el hostigamiento. Realidad: Las víctimas intentan detener el acoso de diversas formas, pero sin éxito. Esto se debe a la desventaja de poder y a la "indefensión aprendida" que experimentan.
- Mito 8: La mayoría de las víctimas denuncian falsamente. Realidad: Esta creencia es utilizada por los propios acosadores para desacreditar a la víctima. En los casos de mobbing, la víctima se encuentra, a menudo, sola y desprotegida frente a un grupo acosador.
Conocer estas realidades es fundamental para los abogados laborales. Les permite identificar el problema con mayor claridad y desafiar las narrativas que buscan minimizar o justificar el acoso, fortaleciendo la defensa y la protección de las víctimas en su búsqueda de justicia.
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